Atrevete a soñar

Atrévete a soñar

Saludos a todos y todas, a menudo la vida nos lleva por los mismos caminos día tras día, vías rutinarias que hacen que sólo veamos los árboles y no el bosque, ocasionando que se nos olviden nuestros sueños, a veces lo hacemos voluntariamente porque nos encontramos a gusto en nuestra zona de confort. Tenemos miedo a que pasen cosas nuevas en nuestra vida por miedo a que sean malas.

En este pequeño artículo quiero haceros partícipes de lo importante que es para mí, seguir soñando, de lo importante que es no dejar que nuestra vida se convierta en una repetición constante o que, si se convierte de lunes a viernes en el mismo día repetido, que al menos que el fin de semana no nos quedemos en el sofá, sin hacer nada durante todo el día, si no queremos que nuestra vida se convierta en el filme: “El día de la Marmota”.

Otra forma de no caer en el aburrimiento es hacer cada día, al menos, una cosa que nos guste, leer un buen libro, tomarnos 5 minutos de descanso después del almuerzo o de la cena, beber un vaso de “horchata” en la terraza de casa… No tiene porqué llevarnos más de 20 minutos o media hora y nos va a hacer sentir mejor, como si tomásemos las riendas de nuestra vida, al menos por un rato.

Seguramente este abandono de nuestros sueños no sea algo voluntario y tampoco será algo inmediato, seguramente hayamos intentado una y otra vez ese trabajo soñado, aprobar una oposición o quizá otra oposición sin relación con la anterior, sólo porque “es un buen trabajo”, “un trabajo estable”, “el único trabajo con el que te hacen hipoteca en el banco” … Y tantas otras cosas que te han dicho tu padre, tu madre, un amigo o los tres a la vez durante años.

Al menos aquellos que lo han intentado están en el camino de conseguir, sino el objetivo número uno, si el número dos, de hecho, al entrar en movimiento podemos llegar a nuevos caminos que nos lleven a un destino mejor incluso que el que soñábamos en un primer momento. En coaching decimos que no existe el fracaso sino el aprendizaje, ya que intentar cosas hace que sepamos seguro lo que no es para nosotros.

Al dar el primer paso y bajar nuestros sueños al mundo real para convertirlos en metas, podemos descubrir que eso que creíamos que era nuestro mayor anhelo no es en realidad lo que queríamos, sino una segunda o una tercera cosa, el primer paso es elegir una meta que nos haga sentir bien, felices y dirigirnos hacia ella, de esta forma sabremos si es lo que queremos o si lo que queremos es elegir una nueva meta hacia la que dirigirnos.

Puede parecer cansado y también puede parecer que vamos a invertir mucho tiempo, muchas ilusiones e incluso mucho dinero, y seguramente sea así, no tiene que ser un camino corto ni fácil de recorrer, pero sin duda llegar a tener el Trabajo que nos gusta realizar, en el que nos sintamos a gusto y realizados, merece la pena ya que pasamos buena parte de nuestra vida trabajando.

También, porque trabajar en algo que no te gusta crea en ti una disonancia entre lo que haces y lo que te gustaría hacer que puede derivar en problemas Pero… ¿Y si ya estás realizando un trabajo que te apasiona? Y si, a pesar de eso, no nos sentimos realizados, felices.

En muchas ocasiones, no es el trabajo lo que limita nuestra felicidad, sino nuestros propios bloqueos, el hecho de no hacer que nuestro tiempo libre valga la pena. A veces, hacer aquellas cosas que nos hacen sentir bien, como puede ser, por ejemplo, realizar un voluntariado para ayudar a personas sin recursos o para animales abandonados, o para hacer el “Camino de Santiago” tal vez, hace que nuestra vida se cumplimente y que nos sintamos plenamente felices.

Por cierto, retomando algo que he escrito anteriormente, también es genial pasar una tarde de sofá, palomitas y viendo series en “Netflix”, en “Movistar Plus” o en “HBO” o leyendo un buen libro o no haciendo nada, si es lo que necesitamos y nos apetece hacer. El problema está en que esa tarde relajada se convierta en nuestra única forma de ocio, primero porque pierde su fuerza si lo haces a menudo y segundo porque no es muy sano ni mental ni físicamente.

Bueno, espero que os haya gustado mi pequeña reflexión sobre perseguir los sueños.

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