Alimentación y deporte

Hacer deporte es fundamental para nuestra calidad de vida.

Sobre este hecho se han pronunciado muchas organizaciones; globales cómo la OMS, “Organización Mundial de la salud” y nacionales cómo el Código Alimentario Español “C.A.E.” Mientras que la “OMS” recomienda dar unos 8.000
pasos al día, otras organizaciones como el “C.A.E.” suben un poco la cifra hasta los 10.000 pasos al día. En mi opinión, lo ideal sería hacer unos 10.000 pasos al día de lunes a viernes, y si se puede hacer algo más, unos 12 o 15.000 pasos los sábados y domingos; o lo que es lo mismo andar 40 minutos todos los días y andar hora y media al día los fines de semana.

Evidentemente nuestra vida no es lineal, habrá días que podamos hacer algo de deporte o ir caminando a nuestro trabajo y otros días que no podamos. Lo fundamental es no bajar de 8.000 pasos al día que equivale a algo más de 30 minutos andando y si un día podemos hacer más de 10.000, aprovechar a hacerlos, es decir, no es tan importante la cifra de pasos cómo lo que conlleva para nuestro organismo. Cómo si se tratase de un coche al que hay que hay que echarle más o menos gasolina en función de los kilómetros que haga, nuestro organismo necesitará más o menos aporte de energía, medida en Kilocalorías, dependiendo de la intensidad física que realicemos en nuestra vida.

Atendiendo a esto, hablamos de actividad física:

  • Sedentaria: si trabajamos sentados o si dedicamos mucho tiempo al día a estudiar o si pasamos muchas horas al día sentados sin realizar actividad física en nuestro tiempo libre.
  • Ligera: si trabajamos sentados o de pie, pero realizando actividades que no requieran un gran desgaste, como por ejemplo barrer dos o tres habitaciones y no realicemos actividad física alguna.
  • Moderada: si la persona trabaja de pie y moviéndose durante varias horas al día, como por ejemplo los camareros, ayudantes de cocina… realizando además actividad física moderada, 30 minutos al día y actividad física ligera 2 o 3 veces por semana (por ejemplo: andar hora y media a buen paso).
  • Intensa: este es el caso de las personas que trabajan de pie y realizan actividades que requieran un gran desgaste físico, cómo los deportistas profesionales, albañiles, pescadores, labradores, etc.

Tenemos que tener en cuenta, por tanto, el tipo de actividad física que realicemos y el tiempo que le dediquemos al deporte semanalmente para saber la cantidad de alimentos que debemos ingerir y el tipo de alimentos también. Si queremos llevar una vida saludable sin más, sin que la alimentación o nuestro peso suponga un problema, o si no tenemos un objetivo claro al respecto de ambas cosas podemos llevar un control nosotros mismos sin problema. Si lo que queremos es realizar “Plan Nutricional personalizado” lo mejor es recurrir a un nutricionista o a un coach nutricional. Además, un coach nutricional hará un estudio detallado teniendo en cuenta tu peso, tu edad, tu sexo, tu índice de masa corporal “IMC”, tus costumbres alimenticias y la actividad física que realices, para elaborar así un “Plan Nutricional Personalizado” que te haga sentir mejor contigo mismo, con tu peso, con tu calidad de sueño y con tu salud en general. Este plan, constará, entre otras cosas, una dieta completa y equilibrada basada en los datos que te he comentado anteriormente y que tu coach habrá recabado con anterioridad gracias a un “autoregistro” que tú hayas hecho de tus comidas, los vasos de agua que bebes al día, cuánto deporte hagas, etc.

Para finalizar esta entrada de mi blog, a modo de resumen, quiero hacer hincapié en la importancia del deporte y del hecho de que nuestra bebida de elección sea el agua para nuestra salud. De hecho, es una dualidad inseparable para los nutricionistas y los coaches nutricionales; comer sano y hacer deporte.

Andar media hora todos los días, beber dos litros de agua y comer 5 piezas de frutas y verduras, comer hortalizas regularmente y otros consejos que os iré contando en mi blog alejan al médico de nuestras vidas, nos previenen de problemas cardiovasculares e incluso nos previenen de algunos tipos de cáncer, entre otras ventajas, cómo la vitalidad y una menor tendencia a padecer depresiones. Espero que os haya sido útil este texto, no dudes en compartirlo en tus redes.

¡Buen día!

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